FICHAS

Fichas

En esta sección irán apareciendo periódicamente las fichas de cultivo y mantenimiento de todas las especies y variedades de árboles que aparecen en ésta web.

Tenga en cuenta que en estas fichas se ofrecen unas recomendaciones generales. Usted deberá adaptarlas a sus condiciones particulares, especialmente en lo relativo a sustrato, riego y situación.

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ACEBO CADUCIFOLIO  JAPONES (ILEX SERRATA)

– Nombre científico o latino: Ilex serrata

– Nombre común o vulgar: Acebo caducifolio japonés

– Familia: Aquifoliaceae (Aquifoliáceas).

– Origen: Japón. El Acebo caducifolio japonés es un arbusto de una gran longevidad. Únicamente los pies femeninos producen bayas; los masculinos, no. Para obtener los frutos se necesita una planta masculina que polinice a la femenina. La forma masculina se puede cultivar como arbusto en el jardín o a tamaño natural en una maceta (no como bonsái). Los frutos, blancos o amarillos, permanecen en la planta todo el invierno.

– Luz: Preferentemente al sol, aunque en pleno verano debe estar a la sombra.

– Temperaturas: Proteger en invierno contra las heladas.

– Riego: Regar a diario en verano. Para que no caigan los frutos, mantener el suelo húmedo en otoño y en invierno.

– Abonado: Fertilizar cada 15 días en crecimiento, primavera y otoño.

– Alambrado: Alambrar para formar es posible, aunque puede hacerse necesario proteger la corteza con rafia. Las ramas son algo quebradizas.

– Poda: Podar las ramas tras la floración o en el momento del trasplantado. Eliminar todos los brotes nuevos no deseados a principios de verano mientras todavía están tiernos. Pinzar los brotes dejando unas 2 hojas en cuanto se hayan desarrollado 3 ó 4 grupos de ellas.

– Multiplicación: Por semillas estratificadas y sembradas a principios de primavera. Un porcentaje de las nacidas serán masculinas y éstas no darán fruto, sólo las plantas femeninas. Por esquejes, en primavera o verano.

– Trasplante: Cada año, a principios de primavera, o cada 2 años para ejemplares de unos 10 años o más.

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ALBARICOQUERO JAPONES

 Nombre científico o latino: Prunus mume

Nombre común o vulgar: Albaricoquero japonés

Familia: Rosaceae (Rosáceas).

Origen: Sur de Japón y extendido en China. El Albaricoquero japonés posee bellas flores blancas o rosas deliciosamente perfumadas. Florece muy tempranamente, antes de que aparezcan las hojas. Follaje ovalado, dentado y caduco.

 Estilos:  Bueno para todos los estilos, menos el erecto formal y el de escoba.

Luz: Evitar las exposiciones prolongadas al sol.

Temperaturas: Resiste el frío, pero en invierno debe protegerse de las heladas fuertes en invernadero frío, particularmente por sus raíces y ramas finas.

Riego: Exigente en cuanto a humedad. Regar todos los días en la estación de crecimiento y escaso en invierno. Por falta de riego caen yemas y flores.

Abonado: Cada 20 días desde primavera a otoño. Nunca debemos abonar un árbol trasplantado, hay que esperar a que brote.

 Poda: La época más adecuada para podar el albaricoquero japonés es después de la floración. Los nuevos brotes se acortarán durante la época de actividad, antes de que se endurezcan. Pinzado de brotes dejando unas 2 hojas en cuanto se hayan desarrollado 3 ó 4 grupos de ellas. Hay que tener en cuenta que la forma de podar puede ser determinante para que florezca o no al año siguiente. Normalmente, hacia finales del otoño se pueden apreciar ya las yemas que serán de flor, tanto en las ramas de dos años o más como en las ramas del último año. No obstante, durante los primeros años de modelado (3 a 5 años) merece la pena olvidarse de la floración con objeto de conseguir una buena ramificación que nos recompensará con una mayor abundancia en el futuro. Podar las ramas no deseadas y retirar las flores que se vayan marchitando.

 Alambrado: la colocación de ramas mediante el alambrado puede realizarse entre la primavera y el otoño, con cuidado de no dañar ni la corteza, muy delicada, ni las ramas debido a su fragilidad, por lo que en ocasiones conviene protegerlas con rafia. Siempre que sea factible es preferible recurrir a otros procedimientos (tirantes, pesos, etc.) para modelar la copa.

Trasplante: Cada 1 ó 2 años, después de la floración y antes de que abran las yemas de las hojas. Durante el trasplante conviene quitar raíces podridas, eliminar toda la tierra vieja y podar las raíces, especialmente la raíz principal, pero sin cortar demasiadas raíces finas. Usar un substrato a base de 80% de mantillo y 20% de arena de grano grueso o material equivalente (tierra volcánica, etc.). Después del trasplante situar 2 meses en un lugar muy bien iluminado pero evitando las exposición directa al sol.

 Plagas: Araña roja, barrenillos, orugas y cochinilla.

Enfermedades: Oidio y roya. La Gomosis es un trastorno fisiológicos motivado por muchas causas. Se aprecia salida goma tipo miel por la corteza.

Multiplicación: El Albaricoquero japonés admite todos los métodos de propagación. Por esquejes de madera dura a finales de invierno. Por esquejes de tallo joven desde principio a finales del otoño. Los esquejes de tallo joven enraízan mejor con calor de fondo (20ºC). Por acodo en verano. Por injerto en invierno o primavera. Por semillas desde mediados de otoño a finales del invierno. Las semillas deben ser separadas de la pulpa, limpiadas y estratificadas en la nevera (cajón de las verduras, a 4ºC) para mejorar el éxito de la germinación.

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ALMEZ DE CHINA

Nombre científico o latino: Celtis sinensis

Nombre común o vulgar: Almez de China, Almez chino

– Familia: Ulmaceae (Ulmáceas).

– Origen: China, Japón y Corea. El Almez de China tiene hojas caducas, de color verde intenso, casi brillante en el haz. Los frutos son drupas de color rojo (amarillo en algunas variedades). Fácil de cultivar y mantener.

– Luz: Quiera una buena iluminación, por lo que deberá mantenerse a pleno sol, evitando sin embargo las exposiciones prolongadas durante el período de mayor calor.

– Temperaturas: En invierno necesita protección de las heladas fuertes.

– Maceta: Debido a que su desarrollo vegetativo suele ser intenso, se aconseja utilizar una maceta algo mayor de lo necesario o bien trasplantar con regularidad cada primavera.

– Abonado: Cada 20-25 días, desde principios de primavera a otoño, con un intervalo de un mes durante el pleno verano.

– Poda: Responde perfectamente a la poda. Ante la presencia de raíces laterales, resiste intervenciones importantes en el aparato radical, que deberán realizarse simultáneamente al trasplante y a la reducción de la parte aérea. A pesar de que las heridas cicatrizan sin dificultad, es recomendable proteger las de mayor tamaño mediante un mástic. Durante la época de desarrollo se aplicará poda de formación a la copa: los nuevos brotes deben acortarse a la distancia de 2 ó 3 hojas. También durante este período se pueden posicionar el tronco y las ramificaciones mediante alambres, protegiendo siempre la corteza.

– Trasplante: Cada 1-2 años, a principios de primavera.

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ALGARROBO

Nombre científico o latino: Ceratonia siliqua

Nombre común o vulgar: Algarrobo, Algarrobero

Familia: Leguminosae (Leguminosas).

Origen: Región Mediterránea. El Algarrobo es un árbol que responde bien a las técnicas de bonsái, pero no es una especie fácil de cultivar, especialmente por lo delicadas que son sus raíces. Tronco irregular, corto y grueso. Corteza gris, casi lisa. Árbol de crecimiento lento. Hojas perennes, compuestas de 3 a 5 folíolos, elípticas y coriáceas con el borde entero de un color verde oscuro por el haz y más cloro por el envés. Flores en racimos de color verde rojizo, muy pequeñas nacen en las ramas y en el tronco, a veces hermafroditas, pero casi siempre de un solo sexo, las masculinas y femeninas en distinto pie de planta. Florece desde finales de primavera y sus frutos maduros un año después. El fruto es alargado de un color verde al principio y pardo-negruzco cuando madura.

Luz: A pleno sol.

Temperaturas: El Algarrobo es sensible a las heladas fuertes.

Maceta: Es conveniente una maceta más bien profunda porque tiene raíces delicadas.

Substrato: Es importante un buen drenaje. Mezcla de 2 partes de mantillo, 3 partes de arena de grano medio y 1 de akadama.

Riego: dejar que seque el substrato antes de un nuevo riego. Odia los excesos de agua.

Abonado: Aportar fertilizantes para bonsáis en primavera y en otoño, que es la época de crecimiento.

Poda: La cicatrización es muy lenta, así que podaremos en la época de crecimiento y aplicaremos una pasta cicatrizante.

Pinzado: Para aumentar la ramificación dejaremos crecer los nuevos brotes hasta que tengan de 8 a 10 hojas y cortar dejando solamente 2 del nuevo crecimiento. El algarrobo es de crecimiento lento y si pinzamos antes de que la rama se desarrolle un poco frenaremos el crecimiento. Si lo que queremos es mantener la estructura, pinzaremos los nuevos brotes cuando hayan sacado un par de hojas, eliminando la yema terminal.

Alambrado: La mejor época es en otoño o principios de invierno. El Algarrobo es algo quebradizo.

Trasplante: Al ser un árbol de crecimiento lento bastara trasplantar cada 3 ó 4 años. Es delicada, hacerla a finales de invierno o principios de primavera, justo cuando el árbol comience a brotar. En zonas más frías será algo más tarde.

Plagas y enfermedades: Cochinillas, Oidio y Podredumbre.

Multiplicación: Por semillas. Se recolectan a finales de verano y se siembran en primavera y a principios de otoño.

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ALIGUSTRE

 Nombre científico o latino: Ligustrum spp.

Nombre común o vulgar: Aligustre, Ligustro, Alheña elevada, Capicuerno, Maldurillo, Olivereta, Arrunta

Familia:  Oleaceae (Oleáceas).

Origen: Asia (China, Corea y Japón), aunque algunas especies proceden de Europa y África.

Es un género muy usado como bonsái debido a su rápido crecimiento y resistencia a la poda. Ideal para principiantes. El Aligustres tiene hoja perenne o caduca según la especie. Crecimiento rápido. Flores blancas o amarillas, dispuestas en pequeños racimos que se forman en las extremidades de las ramas. Frutos pequeños de color rojo, azul o blanco. Se cultiva tanto en el interior como en el exterior.

 Luz: Sol en exterior, cuidando el exceso en verano.

En interior, se debe colocar en una situación muy iluminada, con buena ventilación, sin corrientes de aire, que no sea muy cálido y seco en invierno. En cualquier caso, será conveniente sacarlo al exterior durante las épocas del año de clima más favorable.

Temperaturas: Soporta bien las heladas, pero si son fuertes y continuas pierde las hojas en el invierno.

 Substrato: 100% Akadama, o mezclada con un 20% de grava volcánica. Otra mezcla es 60 % de mantillo, 10 % turba y 30 % arena gruesa de río o material equivalente.

 Riego: Regar abundantemente durante el periodo de crecimiento y más moderadamente en invierno.

Abonado: Abonar cada 20 días con abono líquido para bonsáis durante la época de crecimiento vigoroso y otoño; en invierno y épocas de máximo calor, cuando no crece, nada o muy poco. Nunca abonar un árbol trasplantado, hay que esperar a que brote. Si está enfermo, tampoco.

Poda: El pinzado debe realizarse con los nuevos brotes reduciéndolos a 2-3 hojas durante la época de crecimiento con el fin de equilibrar su vigor y fijándonos en la dirección de la última hoja. La época más adecuada para realizar la poda de ramas es al inicio de primavera, justo cuando las yemas de los brotes comienzan a hincharse, o a principios del otoño, después de la floración y el letargo estival. No podar en invierno. Cuidado con el momento de la poda si queremos obtener flores; en una época equivocada malograríamos la floración. Las flores se desarrollan en los brotes terminales o laterales al finalizar el crecimiento. Para conseguir una buena ramificación, pinzaremos los brotes (cortar las puntas) cuando tenga de 5 a 6 hojas, cortando para dejar 2 pares de hojas o incluso 3. En algunas ocasiones las hojas son muy grandes por lo que recurriremos al recortado de las mismas hasta el tamaño adecuado (con luz escasa las hojas siempre son más grandes).

Alambrado: Todo el año, preferentemente en primavera y otoño. Proteger la corteza porque se lesiona fácilmente. Por tanto, cubrir el alambre con algún papel para evitar el roce y no apretar demasiado. Debido a su crecimiento rápido hay que vigilar que no se marque el alambre. Sólo se deben alambrar árboles sanos.

Trasplante: Cada 2 años, al final del invierno, antes de comenzar la brotación. Durante el trasplante conviene sacar bien cualquier parte de raíces podridas y eliminar bien toda la tierra vieja, así como evitar que se sequen las raíces en contacto con el aire. Podar las raíces en el momento del trasplante y con una poda equivalente de ramas. Recortar 1/3 de las raíces.

Multiplicación:– Esquejes leñosos (tallos adultos) desde el otoño hasta mediados del invierno. Esquejes semileñosos (tallos juveniles) en verano. Acodos en otoño o primavera.

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ARCE BURGERIANO

Nombre científico o latino: Acer buergerianum

Nombre común o vulgar: Arce trífido, Arce tridente japonés, Arce burgueriano

– Familia: Aceraceae.

– Origen:  China y Japón. Árbol de hoja caduca. Crecimiento muy rápido. Hojas con tres lóbulos a modo de tridente, de ahí su nombre de Arce tridente. Color verde y en otoño anaranjadas o incluso rojas. Sus frutos son alados para facilitar su dispersión a través del viento.

– Estilos: Adecuado para muchos estilos, incluidos los grupos, destacan plantados sobre rocas.

– Luz: Sol para obtener un espectacular colorido en hojas y hojas más pequeñas. En los veranos muy cálidos se pueden quemar las hojas. Proteger del sol fuerte situando en semisombra.

– Temperaturas: Es resistente al frío, aunque se debe vigilar las heladas fuertes.

Humedad: Agradece un una vaporización sobre las hojas. Dentro de casa va mal debido a la calefacción y la temperatura tan constante todo el año.

– Viento: Proteger del viento seco porque los brotes de las hojas se secan fácilmente.

– Substrato: Preferible que sea ligeramente ácido y que drene muy bien. Una mezcla estándar está formada por 4 partes de akadama y 1 de arena de río (por ejemplo, la arena de las usadas en acuarios). Si no disponemos de akadama otra mezcla puede ser mantillo + turba + arena o tierra volcánica. Cribar la mezcla de tierra por un cedazo de 1 mm; de esta manera se obtendrá un substrato más aireado.

– Riego: Riego abundante durante la estación de crecimiento. Riego escaso en invierno.

– Abonado: En primavera y otoño, cada 15 días, con una fertilizante líquido para bonsáis. No abonar en invierno ni en épocas de máximo calor. Nunca debemos abonar un árbol trasplantado, hay que esperar a que brote. El tamaño de las hojas del árbol puede controlarse ajustando la cantidad de abono suministrado.

– Poda: Debido a que las yemas son opuestas, los brotes serán dobles y, por tanto, debemos fijarnos en la dirección que nos interesa para la nueva rama y eliminar el brote no deseado. Esta técnica nos permitirá un aumento de ramificación en la dirección elegida. Las ramas, al igual que el tronco, son robustas por lo que siempre debemos eliminar las ramas toscas y gruesas, dejando las más finas. Este es un proceso continuo que debemos repetir estación a estación ya que es el modo de lograr una ramificación fina y delicada. En el segundo año, también en invierno, deben podarse las ramas que nazcan directamente del tronco y afeen la silueta del árbol, utilizando una buena pasta selladora. Crece rápido y obliga a un despunte frecuente, de 2 yemas. Hacer 3 ó 4 despuntes en el transcurso del verano. Esto permite obtener unos arbolitos bien tupidos. Es muy peligroso para la vida del arce podar ramas gruesas fuera del invierno. En verano puede realizarse el defoliado total o parcial sin demasiados problemas, siempre que no se lleve a cabo demasiado tarde dentro de la estación. Por otra parte, es necesario, al principio, dejar que las ramas bajas crezcan libremente para que así engorden y lograr un crecimiento adecuado de esta zona baja.

– Alambrado: En general es preferible esperar al invierno para que, al carecer el árbol de hojas, su pueda alambrar cómodamente. El alambre no debe permanecer más de 2 meses en el tronco o las ramas; crece rápido y se producirían cicatrices. Alambrar lo justo y sólo cuando otras técnicas de modelado no puedan utilizarse o no hayan conseguido los efectos deseados.

– Trasplante: Cada 2 años, y los árboles muy jóvenes anualmente. Se efectúa justo después de la caída de las hojas o antes de la brotación de las yemas. Durante el trasplante se deben las raíces podridas y eliminar bien toda la tierra vieja. Cuando la base del tronco esté limpia y a la vista, se podan completamente las raíces que nazcan directamente de dicha base. En los sucesivos trasplantes de nuestro arce debemos ir eliminando las raíces que crecen hacia abajo, dejando sólo las que crecen en horizontal, conseguiremos de esta forma una interesante base de raíces. Tras la poda de raíces está débil, por lo que no le conviene sufrir heladas. Por este motivo, se recomienda hacerlo a finales de invierno o principios de primavera.

– Plagas: Pulgón, Araña roja (en ambiente seco y cálido), Cochinillas, Orugas.

– Enfermedades: Oidio y Chancros.

– Multiplicación: Por semillas sembradas a finales de otoño. También pueden ser estratificadas y sembradas a la llegada de la primavera. La semillas germinan entre los 10-15 ºC, aunque en alguna ocasión hay que esperar a una segunda primavera. Por acodo es la forma más rápida de obtener un ejemplar con cierta edad y forma. Por esquejes tomando el esqueje en primavera, pero las raíces que tendrá no serán fuertes y vivirá poco tiempo como bonsái.

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ARCE PALMADO, ARCE JAPONES

– Nombre científico o latino: Acer palmatum

– Nombre común o vulgar: Arce japonés, Arce palmado

– Familia: Aceraceae.

– Origen:  China y Japón. El Arce japonés uno de los bonsáis más cultivados. Arbusto de hoja caduca. Hojas formadas por cinco lóbulos y con el ápice agudo. Famoso por el color que adquieren las hojas en otoño.

– Estilos: Se adapta a todos los estilos. Yoseue, Chokkan, Moyogi, Kengai, Han-Kengai.

– Luz: Sensible a los rayos del sol. Ubicar en semisombra para que no se “queme”.  De todas formas para obtener un colorido espectacular, es bueno que reciba sol en cierta medida. Pero en verano no debe estar expuesto a pleno sol.

– Temperaturas:  Soporta bien el frío, aunque se deben vigilar las heladas fuertes.

– Humedad: Quiere ambientes húmedos por lo que vaporizar con agua es bueno en las épocas más calurosas.

– Substrato: Necesita suelos ácidos. En substrato calizo las hojas amarillearán a menos que se suministre hierro.

– Riego:  Regar con profusión, si no, enseguida lo acusa con las puntas secas.

– Abonado:  Cada 20 días en crecimiento (primavera y otoño). No abonar en la época de más calor.

– Poda: Las primeras intervenciones importantes sobre el aparato radical han de realizarse simultáneamente con la reducción de la parte aérea. Por tanto es recomendable llevar a cabo el trasplante y la poda en otoño, a fin de evitar las pérdidas de savia.  Sellar las heridas con mástic. El pinzado debe hacerse durante la estación de crecimiento dejando un par de hojas por brote en caso de ejemplares más formados, y alguna más para árboles jóvenes en formación. Un correcto pinzado contribuirá a reducir el tamaño algo grande de las hojas de estos arces. La defoliación total o parcial puede realizarse finales de la primavera (a comienzos o mediados de junio en el Hemisferio Norte) o principios de verano, siempre que no se lleve a cabo demasiado tarde dentro de la estación.

– Alambrado: En primavera se procede a realizar la sujeción con alambres. Hay que proteger las ramas con el tronco, y proceder a su posicionamiento con cautela y de forma gradual.

– Trasplante: Cada 2 años, en primavera, cuando las yemas se endurecen antes de abrirse; o bien en otoño, después de la caída de las hojas. En ejemplares adultos, cada 3 años o más. Emplear un substrato con pH ácido.

– Plagas: A veces aparecen pulgones y cochinillas.

– Multiplicación: La especie tipo se puede propagar por semilla sembradas en primavera tras un periodo de estratificación a -4ºC. Las variedades de Arce japonés se propagan a partir de esquejes o injertos. Por esquejes resulta sencillo tomando el esqueje en primavera, justo antes de la brotación.

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BOJ CHINO

– Nombre científico o latino: Buxus harlandii

– Nombre común o vulgar: Boj chino

– Familia:  Buxaceae.

– Origen:  China, Japón, Corea. El Boj chino posee un tronco de color marrón amarillento bastante claro, y corteza hendida y suberosa. Copa compacta a base de hojas pequeñas. Crecimiento lento, típico del Boj.

– Luz:  Evitar el sol directo.

– Temperaturas:  Protegerla de las heladas en invernadero frío. En el interior de la casa ha de situarse en lugares luminosos y no excesivamente cálidos, sino frescos. Si la temperatura supera los 18ºC, debe vaporizarse la copa una o dos veces al día.

– Riego: Esperar a que se seque el substrato entre dos riegos consecutivos.

– Abonado: Abonar cada 20 días, desde primavera a otoño. Aportar algo, muy poco, durante el invierno (1/4 de dosis cada 20 días).

– Poda: Deben llevarse a cabo importantes intervenciones en el aparato radical en primavera, simultáneamente con el primer trasplante y con la reducción de la parte aérea. Durante la época de desarrollo se harán, asimismo, podas de contención, reduciendo los nuevos brotes al tamaño de 2-4 hojas.

– Alambrado: La sujeción con alambres se puede realizar indistintamente en cualquier época del año.

– Trasplante: Cada 2-3 años, en primavera, en un substrato a base de 60% de mantillo, 30% de arena de grano grueso y 10% de turba.

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CEREZOS DE FLOR 

– Nombre científico o latino: Prunus subhirtella, Prunus serrulata y otras especies

– Nombre común o vulgar: Cerezo de flor

– Familia: Rosaceae (Rosáceas). Hay un grupo de especies y variedades de Prunus que se les denomina a todos ellos Cerezos de flor. Aquí se mencionan a Prunus subhirtella, Prunus serrulata, pero hay más. Poseen una floración espectacular a finales de invierno-primavera. El inconveniente que tienen es que su floración dura poco (de 7 a 15 días) y después los árboles resultan poco atractivos en general. Además, las ramitas y las hojas de estos árboles son bastas para dar una imagen refinada de bonsái. La variedad Prunus subhirtella ‘Autumnalis’ posee unas ramitas delicadas, hojas pequeñas de agradable colorido en otoño y flores semidobles blancas o rosa pálida que aparecen sobre las ramas desnudas a todo lo largo del invierno siempre que haya un periodo sin heladas. También es destacable el Prunus serrulata ‘Kanzan’, de grandes flores dobles rosa oscura que suelen ocultar por completo las ramas.

– Luz: Pleno sol.

Temperaturas: Proteger de las heladas en invierno y proteger las yemas florales cuando empiezan a hincharse de finales de invierno a principios de primavera, pues las aves pueden despojar a un bonsái de sus yemas en pocos minutos.

– Riego: Riego todos los días en la estación de crecimiento. Evitar que el agua caiga en las flores abiertas, pues se estropearían los pétalos; tratar de protegerlos de las lluvias fuertes. Riego escaso en invierno, pero sin dejar que el substrato se seque del todo.

– Abonado: Abonar cada 15 días después de que haya acabado la floración. En invierno, nada de abono.

– Trasplante: Anualmente a finales de primavera, antes de que se abran las yemas o a finales de otoño.

– Poda: Podar las ramas en invierno cuando sea necesario. Podar las puntas de los nuevos brotes cuando crezcan en verano. Pinzar (cortar las puntas) después de la floración.

– Multiplicación: Por injerto a principios de primavera.

 

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CEREZO DE SANTA LUCIA 

Nombre científico o latino: Prunus mahaleb

Nombre común o vulgar: Cerezo de Santa Lucía, Cerecino, Cerezo canino, Cerezo de Mahoma, Pudriera

– Familia: Rosaceae (Rosáceas).

– Origen: Extendido desde la península Ibérica al Cáucaso y Asia occidental. El Cerecino o Cerezo de Santa Lucía es un arbusto grande o árbol pequeño de hoja caduca. Hojas alternas, pecioladas, caducas, ovales, con el ápice ligeramente acuminado y el borde finamente dentado. Flores de color blanco. Frutos drupas esféricas, negruzcas en la madurez.

– Luz: Pleno sol.

Temperaturas: Proteger de las heladas en invierno y proteger las yemas florales cuando empiezan a hincharse de finales de invierno a principios de primavera, pues las aves pueden despojar a un bonsái de sus yemas en pocos minutos.
– Riego: Procurar que el substrato nunca se seque del todo.

– Abonado: Cada 20-30 días desde principios de primavera a verano y desde finales de verano a mediados de otoño, dejando descansar al menos 3 meses después del trasplante.

– Poda: Las primeras podas para aclarar las raíces se realizarán en el momento del trasplante, a la vez que la reducción selectiva de la parte aérea. Los nuevos brotes se pinzarán (cortar las puntas) en primavera, después de la floración, mientras aún estén tiernos, o bien se acortarán a finales de verano. Los tallos deben sellarse con un mástic de calidad. Eliminar los brotes no deseados que aparecen en la base de las ramas podadas y del tronco. No cortar ramas gruesas porque los árboles del género Prunus sufren mucho y no toleran bien las podas fuertes.

– Alambrado: La época para el posicionamiento del tronco y las ramas va de primavera a verano. Proteger la corteza de marcas y rayaduras.

– Trasplante: Cada 2-3 años en primavera o en otoño, antes de la aparición o después de la caída de las hojas.

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CIPRÉS HINOKI

– Nombre científico o latino: Chamaecyparis obtusa

– Nombre común o vulgar: Ciprés hinoki

– Familia: Cupressaceae (Cupresáceas).

– Origen: Japón.

– Conífera de lento crecimiento y bastante longeva. Posee cultivares y variedades enanas.

– Luz: Se debe evitar la exposición directa al sol durante el periodo de máximo calor.

– Humedad: Pulverizar agua sobre la copa una o más veces al día en verano.

– Riego: Hay que evitar que el mantillo se seque por completo. No le gusta la cal del agua. se debe proteger de la excesiva cantidad de calcio que pueda haber en el agua, por lo que se aconseja regar con agua de lluvia o acidulada empleando ácido cítrico.

– Abonado: Cada 20 días en primavera y a finales de verano-principios de otoño.

– Poda: Las primeras podas de estructuración de las raíces se realizarán en primavera, durante el trasplante, preferiblemente a la vez que la reducción selectiva de la copa.  Para modelar y hacer más compacta la parte aérea, se pinzarán (cortar las puntas), los nuevos brotes, todavía tiernos, con los dedos.

– Alambrado: Las sujeciones con alambre para posicionar tronco y ramas pueden llevarse a cabo en cualquier estación, aunque es preferible esperar por lo menos tres meses después del trasplante.

– Trasplante:  Cada 3-4 años, al comienzo de la primavera. Se puede usar un substrato a base de 70% de akadama sin caliza, y un 30% de arena de grano grueso o material equivalente no calcáreo.

– Plagas: Araña roja en verano. Con la pulverización de agua se espantan.

– Multiplicación: El Ciprés hinoki se propaga a través de semillas o esquejes.

Separador Azul COTONEASTER

– Nombre científico o latino: Cotoneaster horizontalis

– Nombre común o vulgar: Cotoneaster

– Familia:  Rosaceae.

– Origen:  Regiones templadas de Europa, África y sobre todo Asia. El Cotoneaster es un arbusto de hoja caduca y porte rastrero, desparramado. Florece, da frutos y en otoño su follaje se torna color rojo antes de caer.

– Estilos: Ishizuki.

– Luz: Sol o semisombra.

– Temperaturas: En zonas de clima mediterráneo puede situarse al exterior todo el año. En zonas más frías conviene protegerlo de las heladas.

– Substrato: 100% Akadama, o mezclada con un 20% de grava volcánica.

– Poda: A finales de invierno, antes de la primavera, soporta bien incluso la poda drástica. Brota con facilidad por todas partes. El pinzado (cortar las puntas) se hace cortando a 2 hojas, cuando el brote ha emitido de 6 a 8 hojas.

– Alambrado: Por su naturaleza carnosa y quebradiza, es una planta que admite muy mal el alambrado, pero sí se hiciera, hay que revisarlo periódicamente ya que se clava con facilidad. Época: se puede realizar durante todo el año. Conviene alambrar sólo las partes nuevas y verdes.

– Trasplante: Cada 2 años, al comienzo de la primavera.

– Multiplicación:  Por esquejes en verano y semillas (estratificación en frío a 4ºC).

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DURANTA EXCELSA

La Duranta es un pequeño arbol originario de las zonas templadas y semitropicales de Argentina. Se encuentra también distribuido en casi toda Sudamerica y en muchas zonas semitropicales de Asia.

Se adapta perfectamente a las técnicas bonsái, botando y ramificando con facilidad, lo que hace relativamente fácil y rápida la formación de masas vegetales.

Sus hojas son pequeñas y disminuyen mas de tamaño con el cultivo bonsái.

Sus flores, de color azul o malva, le aportan un valor añadido como bonsái y una vez polinizadas, forman pequeños frutos en forma de baya de color naranja intenso, dando un gran atractivo al árbol.

Durante los meses de invierno sus hojas toman un color oscuro, morado, si se mantiene en el exterior. Hay que proteger el árbol de los frios intensos (-2-3 grados) y también del sol fuerte del verano.

Sus requerimientos de cultivo y cuidados son similares a los del Ficus Retusa.

Separador Azul

EUGENIA (SYZIGIUM)

– Nombre científico o latino: Eugenia uniflora, S. buxifolium

– Nombre común o vulgar: Eugenia, Manzana de agua

– Familia:  Myrtaceae (Mirtáceas).

– Origen: Regiones tropicales y subtropicales. Eugenia es un árbol de hoja perenne.  Florecitas blancas, en panículas, aparecen en el ápice de los ramos, en verano.  Hojas de 3 a 4 cm de largo, perennes, simples, ovaladas, puntiagudas, color cobre al nacer.

– Estilos: Apta para todos los estilos.

– Luz: Iluminación intensa, aunque debe proteger la Eugenia del sol directo de mediodía durante el verano.

– Temperaturas: No tolera las temperaturas por debajo de 0ºC; recordar que es de origen tropical.

– Humedad: Pulverizar diariamente el follaje. Es bueno colocar la maceta sobre grava mojada para que el aire de alrededor sea húmedo.

– Riego: Abundante en verano, menos en invierno, es aconsejable dejar secar entre riegos. Sumergir en agua el cepellón completo una vez por semana.

– Abonado: Cada 15 días durante la época de crecimiento fuerte y cada mes o mes y medio en invierno.

– Poda: Puede ser podado, acortar los brotes nuevos con 6-8 pares de hojas y dejarlos a 1-2 pares, los mejores resultados se obtienen con la poda, aunque se puede defoliar en verano pero solo en plantas fuertes. Pinzado (cortar las puntas) entre final de invierno y principios de otoño, corte las puntas de 3 a 4 veces de los brotes jóvenes de 2 hojas.

– Alambrado: La Eugenia se puede alambrar mientras está en crecimiento activo, pero es mejor proteger las ramas con rafia ya que se marca con mucha facilidad dejando cicatriz fácilmente.

– Trasplante: Cada 2 ó 3 años, a una maceta poco profunda y de forma redonda.

– Multiplicación:  Por semillas, acodos y esquejes (difícil).

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FRESNO DE HOJA PEQUEÑA

Nombre científico o latino: Fraxinus angustifolia

Nombre común o vulgar: Fresno de hoja pequeña, Fresno de la tierra

– Familia: Oleaceae (Oleáceas).

– Origen: Norte de África y Península Ibérica. El Fresno de hoja pequeña es un árbol de hoja caduca.

– Luz: Abundante luz y soporta los rayos directos del sol en regiones meridionales.

– Temperaturas: Admite las bajas temperaturas.

– Riego: Abundante en primavera y verano, para ir reduciendo en otoño y aún más en invierno. Soporta los ambientes cálidos y secos.

– Abonado: El abonado no conviene que sea excesivo, aunque sí regular, desde primavera hasta otoño.

– Poda: Corte las yemas dominantes a mediados del invierno; pode los vástagos durante la época de crecimiento, y las ramas en verano o invierno. Pinzamientos en verano y otoño (cortar las puntas).

– Alambrado: Es la técnica más apropiada para modificar la dirección de crecimiento de los fresnos, pues cuentan con una madera muy flexible.

– Trasplante: Cada 2 años, al principio de la primavera. Se debe reducir el crecimiento superior en proporción con las raíces que se han podado.

– Plagas: Cochinillas y pulgones.

– Multiplicación: Por semilla.

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FICUS

 -Nombre científico o latino: Ficus retusa

– Sinónimos: Ficus microcarpa, Ficus nitida

– Nombre común o vulgar: Ficus de Indias, Laurel de Indias

– Familia: Moraceae (Moráceas).

– Origen: Desde el sur y sureste de Asia hasta Australia; sur de China, Filipinas, Borneo, Malasia, etc.

– Estilos: En particular en los estilos rectos formales, aunque no se deben descartar otros estilos. El Laurel de Indias o Ficus nítida, es un árbol tropical de hoja perenne. Apreciado por su gran resistencia, emite raíces aéreas.

– Luz: Sol, excepto en verano.

– Temperaturas: En zonas de clima mediterráneo, al exterior durante los meses de verano, en invierno proteger del frío. En zonas más frías, en invernadero todo el año. En invierno se debe colocar en lugares bien iluminados y con calefacción o bien en invernaderos cálidos. El Ficus retusa es muy sensible a los bruscos cambios de temperatura, que pueden provocar la caída de las hojas.

– Humedad: Requiere un ambiente muy húmedo que no corresponde al aire seco de los interiores, es por tanto indispensable pulverizar a diario la copa, incluso dos veces al día en verano, utilizando agua a temperatura ambiente.

– Substrato: 100% Akadama, o mezclada con un 20% de grava volcánica.

– Riego: Cada 2-4 días durante el periodo de crecimiento y una vez por semana, en invierno. Dejar secar un poco el mantillo entre riego y riego.

– Abonado: Cada 20-30 días entre primavera y otoño y cada 40-60 días durante las restantes épocas del año.

– Poda: La reducción del aparato aéreo se hará al mismo tiempo que el primer trasplante y la poda del aparato radical. En regiones de clima templado, esta operación se debe realizar de forma gradual, protegiendo la planta al menos por espacio de un mes después del trasplante. La compactación y modelación de la copa se llevará a cabo reduciendo los nuevos brotes cuando el tallo ha alcanzado de 4 a 6 hojas a la distancia de 2 hojas, operación que se debe realizar a finales de primavera y en verano. Como el crecimiento es rápido, pinzar con frecuencia los brotes jóvenes (cortar las puntas). Todos los ficus emiten látex en los cortes; éste actúa como cicatrizante de las heridas, así que no es necesario el uso de una pasta selladora para los cortes.

– Alambrado: Se puede realizar durante todo el año pero respetando al menos un periodo de 3 meses después del trasplante; proteger la corteza.

– Trasplante: Trasplantar cada 2 años, en primavera, a una maceta de cerámica honda y preferentemente rectangular.

– Multiplicación: Se reproduce fácilmente por esqueje. También por acodo aéreo.

– Plagas: Cochinillas y trips.

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GINKGO

– Nombre científico o latino: Ginkgo biloba

– Nombre común o vulgar: Ginkgo, Árbol de los escudos, Árbol de las pagodas, Árbol de oro, Gingo

– Familia: Ginkgoaceae (Ginkgoáceas).

– Origen:  China. El Ginkgo es un árbol arcaico de hoja caduca. De hecho, el gingo es la única especie viva de la familia de las Ginkgoáceas, árboles que dominaron la Tierra durante la era de los dinosaurios (jurásico y cretácico). Especie dioica, es decir, que hay pies masculinos y pies femeninos. Para formar como bonsái se utilizan los pies masculinos. Durante los primeros años el crecimiento es lento. Su forma es piramidal. El tronco es recto, de color gris ceniza con fisuras longitudinales. Hojas verdes y triangulares, de unos 7 cm, en forma de abanico abierto o mariposa. En otoño presenta un magnífico color amarillo. Existe una variedad con las hojas variegatas, es decir, con listas de color crema y verde. Florece en primavera y produce frutos al cabo de más de 30 años, que maduran en otoño y siempre que haya ejemplares masculinos y femeninos juntos, es decir, es una especie dioica. Las semillas son del tamaño de una ciruela y con un olor a mantequilla en mal estado.

– Estilos: Los estilos verticales son los más adecuados. Chokkan, Yoseue.

– Luz: El ginkgo prefiere los lugares a pleno sol, pero los ejemplares jóvenes o recién trasplantados los tendremos en un lugar algo sombreado.

– Temperaturas: En invierno proteger del frío intenso y del hielo a las raíces, la maceta y el cuello del árbol, o bien colocar el árbol en una habitación fría.

– Humedad: Rociar a fondo el árbol desde medianos de primavera hasta principios de otoño, para limpiar el tronco, las ramas y las hojas del polvo.

– Maceta: El ginkgo necesita un suelo profundo. Se recomienda una maceta redonda, cuadrada o hexagonal siempre profunda, esmaltada o no, el azul cobalto y el pardo armonizan bien con el árbol.

– Riego: Los riegos deben ser a fondo cuando la superficie de la tierra comienza a secarse y evitando tanto el encharcamiento permanente de la tierra como dejarla totalmente seca. No soporta la sequía. No regar en caso de heladas. En otoño regar preferentemente por la mañana resguardar el árbol de las lluvias abundantes, pero exponerlo al rocío de la noche.

– Abonado: Deberá repetirse cada 15 días desde principios de primavera a principios de verano y desde principios de septiembre a finales de octubre. A fin de evitar la clorosis, es necesario aportar abono de disgregación lenta tras la floración. Conviene esperar unas semanas antes de empezar a abonar tras la brotación para dar tiempo a la maduración de las hojas. Nunca debemos abonar un árbol trasplantado, hay que esperar a que brote.

– Poda: No le gusta mucho la poda y deben evitarse sobre todo en las zonas más viejas y especialmente evitar las podas drásticas debido a sus problemas para cicatrizar las heridas de la poda, por lo que es conveniente utilizar, incluso en los cortes muy pequeños, algún tratamiento con pasta selladora. Desarrolla dos tipos brotes que generan ramas largas y cortas, lo que hay que tener en cuenta a la hora de la poda, ya que las ramas cortas crecen a penas unos milímetros por año, lo necesario para los brotes nuevos del año siguiente. En el caso de las ramas largas las hojas son alternas y en las ramas cortas aparecen al final de éstas en forma de ramillete. Eliminar por despuntado todos los brotes no deseables que aparezcan en el tronco y las grandes ramas. Despuntar los brotes de los extremos y eliminar 2 ó 3 hojas por rama. Cuando aparece una segunda generación de yemas, despuntarlas y eliminar uno o dos pares de hojas. Después del segundo despuntado se dejan desarrollar los brotes nuevos. Cortar las hojas tan pronto hayan endurecido sobre la rama. Las ramas se podan en primavera, en el momento del trasplantado. Quitar las ramas que no sean necesarias. Podar las otras ramas en aproximadamente 1/3 de su longitud.
Practicar una poda de estructura en invierno, cortando las ramas que estropean la silueta del árbol. Aplicar cicatrizante sobre los cortes.
La defoliación no es aconsejable, ya que no se obtienen resultados apreciables y le obliga a un sobre esfuerzo para rebrotar. Como no vale la defoliación, el único método recomendable para reducir las hojas consiste en una buena exposición al sol en primavera (con poca luz las hojas son más grandes), acompañada de riegos moderados durante la misma época (más agua, más crecimiento).

– Alambrado: Por regla general los ginkgos no son alambrados. Se puede alambrar ligeramente al árbol en otoño y eliminar el alambre a finales de verano. La colocación de ramas mediante el alambrado debe realizarse durante la época de crecimiento vegetativo (primavera-otoño) y sólo en los árboles sanos. Es indispensable controlarlas periódicamente para evitar que incidan sobre la corteza. Por tanto, alambrar lo justo y sólo cuando otras técnicas de modelado no puedan utilizarse o no hayan conseguido los efectos deseados.

– Trasplante: Deben llevarse a cabo importantes intervenciones en el aparato radical a principios de primavera, en el momento del engrosamiento de las yemas y antes de que la planta inicie su desarrollo. Debido a que produce una gran cantidad de hojas, hay que trasplantarla al menos cada 2 años en un substrato formado al menos por un 40% de arena gruesa o material parecido, que debe estar perfectamente drenado. O bien, akadama más volcánica.
La poda de raíces debe realizarse en el momento de los trasplantes y con mucho cuidado ya que éstas son muy carnosas y poco numerosas.

– Plagas:No son atacados por parásitos.

– Enfermedades: Mal blanco de las raíces.

– Multiplicación: Se cultiva a partir de semillas o esquejes. La única forma práctica de conseguir una ramificación abundante es cultivar el ginkgo desde semilla y podar a tiempo el brote principal.

– Por semillas: La recolección en un árbol femenino aislado no obtendremos ningún resultado, ya que las flores no han sido polinizadas, es necesario encontrar un árbol fecundado. Estratificar la nuez durante un año, inmediatamente después de su recolección. Luego podemos pasar a la siembra en primavera:
poner la nuez en remojo en agua caliente , antes de plantarla para que su corteza se agriete y una vez germinada dejaremos la plantita un año para luego trasplantarla a maceta. La germinación, igual que su crecimiento y madurez de los frutos, es muy lenta y el proceso puede durar muchos meses, hasta dos años.
Otra forma de reproducirlo es mediante esquejes a principios del verano, aunque la aparición de las raíces es muy lenta.

– Por estacas: Utilizaremos preferentemente los cortos brotes laterales. Despuntaremos aplicar hormonas de esqueje en la base de las estacas antes de introducirlas en una mezcla de turba y arena.

– Por acodo: Pelar la corteza de la parte de la rama que se quiera acodar. Rodearla de turba larga humedecida envolver está con plástico cerrarlo con rafia. Cuando el acodo haya cogido eliminar el plástico y la turba separar el acodo del árbol, plantarlo en maceta y tratarlo como un árbol recién trasplantado.

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HIGUERA

– Nombre científico o latino: Ficus carica

– Nombre común o vulgar: Higuera, Brevera, Cabrahigo, Higuera breval

– Familia: Moraceae (Moráceas).

– Origen: Asia menor y Región Mediterránea, aunque probablemente introducida en esta zona desde la antigüedad. La Higuera es un árbol caducifolio, muy conocido por sus frutos, los higos brevales. Está poco extendido como bonsái debido a la dificultad de ramificar su copa y por el tamaño grande de sus hojas. Corteza lisa y color gris. Hojas caducas rugosas, en general palmadas, de color verde oscuro en la cara superior y de tonalidad verde más clara en la inferior.  La mayoría de higueras cultivadas solo poseen flores femeninas. Para su fecundación se requiere la presencia de una higuera macho (cabrahigo) que posee flores femeninas y masculinas, y de un insecto himenoptero, la Blastophaga, que se desarrolla en los ovarios de flores completas de esta ultima, y escapa cargada de polen para fecundar las flores de los pies femeninos situados en su vecindad.

– Variedades: Hay más de 40 variedades de higuera común e higueras silvestres, también llamadas macho (cabrahigo) que poseen flores masculinas y femeninas, con hojas y frutos más pequeños solo en verano, no comestibles. Cabrahigos (Ficus carica var. caprificus). Otros nombres son brevo, cabrahigo, cabrahiguera, higuera bravía.

– Estilos: El estilo que mejor se adapta a la higuera es el estilo escoba (hokidachi) o el de tronco múltiple.

– Luz: A pleno sol, pero evitando las exposiciones prolongadas durante la época más calurosa. Sombra después del trasplante, pero bien iluminado, hasta que se recupere del mismo.

– Temperaturas: En invierno debe protegerse del frío intenso y de las heladas fuertes, a pesar de lo cual necesita pasar el frío invernal para sentir el paso de las estaciones, es decir, tiene que perder las hojas durante el invierno para que crezca sano y la primavera le provoque el despertar de las yemas en reposo.  Al llegar el otoño (a partir de octubre en el Hemisferio Norte) se coloca en un lugar fresco (5-8ºC) para que pueda pasar el descanso invernal.  Un invernadero frío en el exterior podría ser una buena solución para las zonas de inviernos más duros, procurando volverlo a situar en el exterior lo antes posible. A partir de finales de primavera se saca al aire libre, a pleno sol. En climas sin heladas puede estar al aire libre todo el año.

– Riego:  Regar solo cuando el substrato esté parcialmente seco. En verano precisa más agua. Si se marchita por falta de agua, regar por inmersión en un cubo hasta que se empape bien toda la tierra, y seguramente se recuperará. Regando de una forma controlada es posible reducir el tamaño de las hojas, es decir, no regar hasta que éstas comiencen a decaer ligeramente.

– Abonado: Desde la brotación hasta final de verano (septiembre en el Hemisferio Norte) hay que regar cada 15 días con abono líquido para bonsái. No abonar un árbol trasplantado, hay que esperar a que brote.

– Poda: Dejaremos crecer las ramas durante todo el periodo vegetativo y acortaremos los brotes del año hasta 2 ó 3 hojas durante el final del verano, cuando la rama haya alcanzado las 6-8 hojas. Así conseguiremos que las ramas y hojas maduren los suficiente y produzcan nuevas yemas e incluso higos. No obstante, si la distancia entre las hojas fuera muy grande, deberíamos pinzar antes (cortar las puntas), sin esperar al final del verano para no aumentar demasiado la distancia entre las yemas y, por tanto, entre la nueva ramificación. Como las hojas son alternas, tendremos en cuenta la dirección que tenga la yema que nace de la primera hoja de la rama tras la poda, de tal forma que siempre podaremos por encima de una hoja que tenga una yema hacia el exterior de la copa.
Cuando la herida se haya curado y secado parte del trozo que habíamos dejado tras la poda, en un par de meses o tres, eliminar el muñón con una tenaza cóncava a ras del tronco y volver a sellar con pasta. Aún así, es posible que la herida nunca termine de cubrirse totalmente con nueva corteza.
Para que sus hojas tengan un tamaño más reducido, se deberán pinzar en verano, simulando un falso otoño. En muchas ocasiones, para conseguir unas hojas más pequeñas, basta con eliminar las hojas de mayor tamaño, en verano. Eliminar las yemas terminales, la de la punta, para forzar la brotación de yemas laterales y aumentar la ramificación de la rama.

– Alambrado: La colocación de ramas mediante el alambrado puede realizarse entre el final del invierno y el principio de la primavera, justo antes de que hayan brotado las hojas y con cuidado de no dañar la corteza. Es recomendable no regar el día anterior al alambrado. No obstante, debido a la delicadeza de su corteza y a la fragilidad de sus ramas, es preferible utilizar como técnica de modelado la poda.

– Trasplante: Las plantas jóvenes se trasplantan cada 2 años, las de mayor edad cada 3-4 años, a ser posible en primavera, antes de la nueva brotación. Durante el trasplante conviene sanear bien cualquier parte de raíces podridas y podar la ramas no deseadas para reducir su copa. Entre la poda de ramas y el trasplante (o viceversa) debería existir un intervalo mínimo de tiempo para no acumular demasiadas operaciones agresivas a la vez, por ejemplo, 3 semanas. Es conveniente proteger el árbol después del trasplante durante un par de meses, situándolo en un lugar muy bien iluminado pero evitando la exposición directa al sol.

– Plagas: Cochinilla, Araña roja, Mosca blanca.

– Enfermedades: Manchas en las hojas, especialmente antracnosis y alternaria.

– Multiplicación de la Higuera: Semillas, esquejes y acodos aéreos.

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KAKI

– Nombre científico o latino: Diospyros kaki

– Nombre común o vulgar: Palosanto, Caqui, Kaki

– Familia: Ebenaceae (Ebenáceas).

– Origen: Nativo de China, pero muy difundido en Japón y Corea. El Palosanto o Caqui es un árbol caducifolio. Cultivado como árbol frutal para producir los caquis o kakis. Una fruta dulce de aspecto parecido a un tomate.

– Luz: Requiere una buena exposición solar.

– Temperatura: Resiste heladas débiles, las fuertes, no.

– Riego: No se debe permitir el completo secado del mantillo.

– Abonado: Una vez cada 20-30 días, desde principios de primavera a otoño, con un intervalo de aproximadamente un mes durante el periodo de máximo calor.

– Poda: Las primeras podas de estructuración de las raíces se deben realizar al mismo tiempo que el trasplante y la reducción de las partes aéreas. La copa se modela durante la estación de crecimiento, reduciendo los nuevos brotes todavía tiernos a la longitud de dos hojas. Debido a que las heridas suelen ser grandes, cuesta que cicatricen, por lo que se impone su protección a base de un mástic de calidad. En lo posible deben utilizarse ejemplares jóvenes a fin de modelarlos adecuadamente a través de la poda de los nuevos brotes y de la sujeción.

– Alambrado: Las sujeciones para el posicionamiento de tronco y ramificaciones deben realizarse entre primavera y verano, protegiendo la corteza y actuando con la máxima cautela, ya que la planta es bastante frágil.

– Trasplante: Cada 2-3 años, en una mezcla a base de 70% de mantillo y 30% de arena de grano grueso o material equivalente.

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LARIX DEL JAPON (ALERCE DE JAPÓN)

Nombre científico o latino: Larix kaempferi

Nombre común o vulgar: Alerce

– Familia:  Pinaceae.

– Origen:  Japón.  Esta especie de Alerce se diferencia del Alerce europeo en que las acículas son más anchas, de color verde marino, y también por los conos ovoidales en roseta y los brotes de color rojizo.

– Luz: Proteger del sol del verano.

– Temperaturas: Procede de regiones frías, pero en macetas es necesario proteger las raíces de los bonsáis de las heladas fuertes. No se dan tan bien en climas cálidos como en los más fríos.

– Humedad: En verano se recomienda vaporizar de vez en cuando la copa por la tarde.

– Substrato: Mezcla normal, por ejemplo akadama más volcánica, o una mezcla a base de 60% de mantillo, 10% de turba y 30% de arena de grano grueso.

– Riego: El substrato ha de estar continuamente húmedo, pero sin que el agua quede estancada en la maceta.

– Abonado: Cada 25-30 días, en el periodo entre primavera y otoño, con un intervalo de aproximadamente mes y medio durante la época de máximo calor.

– Poda: Las primeras intervenciones importantes en las raíces se llevarán a cabo a la vez que el trasplante y que la reducción de la parte aérea. Durante la estación vegetativa, podar los brotes, para así poder modelar y compactar la copa. El tronco y las ramificaciones se pueden posicionar fácilmente mediante sujeciones con alambre, entre verano y otoño, aunque debe actuarse con precaución para no perjudicar las yemas.

– Trasplante: Cada 2-3 años en el caso de los ejemplares más jóvenes y cada 3-4 en los individuos de mayor edad.

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MORERA BLANCA

– Nombre científico o latino: Morus alba

– Nombre común o vulgar: Morera, Moral blanco

– Familia:  Moraceae (Moráceas).

– Origen: Asia occidental, pero introducida y cultivada desde antiguo en muchas zonas. Es un árbol bastante longevo la Morera. Hojas frecuentemente muy grandes.

– Luz:  A pleno sol.

– Temperaturas: En invierno protegerla en invernadero frío y eliminar los frutos marchitos.

– Riego: Regar con generosidad durante la época de actividad, aunque hay que evitar el estancamiento del agua. Regarla poco durante el breve periodo de floración.

– Abonado: Cada 20-30 días, desde primavera a otoño.

– Poda:  Realizar la poda de las raíces a la vez que el trasplante. Los brotes se deben pinzar (cortar las puntas) cuando aún están tiernos, durante la época de desarrollo, y aplicar una poda a las ramas después de la floración. La época más adecuada para la sujeción se extiende de primavera a verano, procurando proteger la corteza.

– Trasplante: En general, con una frecuencia de una vez al año, aunque en los ejemplares más viejos puede espaciarse hasta 2.

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OLIVO SILVESTRE, ACEBUCHE Y VS.

– Nombre científico o latino: Olea europaea var. sylvestris

– Nombre común o vulgar: Acebuche, Ullastre

– Familia:  Oleaceae.

– Origen:  Región Mediterránea. El Acebuche es una variedad natural que procede del olivo (Olea europaea), el del aceite y las aceitunas de mesa. El Acebuche tiene las hojas y los frutos más pequeños que el olivo, así como el tamaño, que es un arbusto o árbol pequeño. Ideal para hacer bonsáis.

– Luz:  A pleno sol.

– Temperaturas:  Proteger de las heladas.

-Riego: Resiste cierta sequía, pero hay que evitar que el substrato no quede completamente seco.

– Abonado: Cada 20-30 días desde principios de primavera a otoño, con pausa en pleno verano.

– Poda: Reducir las raíces de forma gradual o bien defoliar completamente la planta durante el trasplante, eliminando todas las ramas no necesarias para el diseño final. La poda de formación de la copa se realizará durante el periodo vegetativo, reduciendo, después, los nuevos brotes a la distancia de las 2-4 primeras hojas. Se eliminarán todos los posibles brotes que aparezcan en la base del tronco y de las ramificaciones. La sujeción para el posicionamiento del tronco y ramas se llevará a cabo un año después del trasplante, en el periodo de primavera a otoño, protegiendo siempre la corteza.

– Trasplante: Cada 2-3 años a principios de primavera.

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OLMO COMÚN Y VS.

Nombre científico o latino: Ulmus spp.

Nombre común o vulgar: Olmo

– Familia: Ulmaceae (Ulmáceas). Hay varias especies de olmos que se usan como bonsái: Ulmus americana (Olmo americano, Olmo blanco), Ulmus davidiana, Ulmus elegantissima, Ulmus glabra (Olmo, Olmo montano, Olmo de montaña), Ulmus japonica (Olmo japonés), Ulmus laevis (Olmo temblón, Olmo liso), Ulmus minor = Ulmus campestris = Ulmus carpinifolia (Olmo común, Álamo negro, Negrillo), Ulmus parvifolia = Zelkova parvifolia (Olmo chino), Ulmus procera (Olmo inglés) y Ulmus pumila (Olmo de Siberia, Olmo enano).

– Estilos: Chokkan, Yoseue, Hokidachi. Los estilos más habituales son el vertical informal, escoba y bosque. Son ideales para conseguir bosquetes en miniatura. Los olmos crecen rápido por lo que es posible obtener formas originales en periodos de tiempo breves. Cuando el bonsái esté prácticamente formado es el momento de la elección del tiesto.

– Substrato: Arcilla japonesa “Akadama” 85% y arena de río 15% de granos pequeños a medios. El suelo tiene que ser esponjoso y nutritivo, que retenga la humedad, preferiblemente de carácter ácido y rico en materia orgánica.

– Luz: A pleno sol el tamaño de las hojas es más pequeño y las brotaciones venideras son más vigorosas. En zonas de clima más calurosos se debe situar al exterior todo el año, incluso a pleno sol, exceptuando los meses de verano u otros meses que puedan ser demasiado calurosos, entonces habrá que protegerlos a la sombra todo el día. Puede cultivarse como planta de interior pero situada en un lugar muy luminoso, ya que la falta de luz o no recibirla con la intensidad suficiente le provocará el alargamiento excesivo de las ramas. En cualquier caso hay que evitar un lugar excesivamente cálido y seco en invierno, como podría ser el salón de una vivienda. Un síntoma es el de ver caer hojas amarillas del interior por falta de luz. Esto se debe a la densidad con la que crece cuando está muy pinzado (cortar las puntas).

– Humedad: No hay que pulverizar las hojas de forma artificial porque provocaremos un aumento del tamaño de las hojas y favorecemos los hongos.

– Temperaturas: Sería un error muy grave mantener una temperatura constante durante todo el año, ya que como el resto de los árboles y plantas necesitan de estaciones climáticas y cambios de temperatura estacionales. Las heladas no son ningún problema si no son muy fuertes o si el Bonsái está aclimatado paulatinamente a soportarlas, acostumbrado año tras año de forma progresiva.

– Riego: Puede regarse todos los días en verano a pleno sol. Consume más agua en el exterior a pleno sol que dentro de casa.

– Abonado: Constante durante el periodo de crecimiento y poco o nada en invierno y en pleno verano. Conviene esperar unas semanas antes de empezar a abonar tras la brotación para dar tiempo a la maduración de las hojas. No abonaremos a un árbol recién trasplantado, ni tampoco a uno que esté en mal estado. Ojo a los síntomas de la clorosis provocada por la falta de hierro y manganes. Aportar estos elementos en caso necesario.

– Poda: Necesitará pinzado continuo (cortar las puntas) para mantener la forma, puesto que su brotación es muy rápida. El pinzado se realiza durante toda la época de crecimiento, durante todo el periodo vegetativo, con las ramas nuevas de la brotación del año. Se cortan los nuevos brotes, dejando una o dos pares de hojas, con el fin de equilibrar el vigor. La poda se realiza al final del invierno o inicio de la primavera cuando se tiene una imagen clara de la silueta del árbol. Como las hojas son alternas, tanto en la poda como en el pinzado debemos tener en cuenta la dirección que tenga la yema que nace de la primera hoja de la rama tras la poda, de tal forma que siempre podaremos por encima de una hoja que tenga una yema hacia el exterior de la copa o hacia la dirección deseada. Tras el defoliado es importante colocar el árbol a pleno sol para favorecer la brotación.

– Alambrado: El alambrado se realiza desde la primavera hasta los inicios del verano (junio), y no es muy necesario alambrar, ya que la forma nos viene dada con las sucesivas podas que se le han ido realizando, a no ser que queramos darle un estilo muy diferente al que tiene, entonces si que habrá que hacerlo. El alambrado debería de realizarse en las primeras etapas de formación del diseño, cuando el árbol es joven. La mejor época es en invierno. La corteza es muy delicada y puede marcarse muy fácilmente si no vigilamos el engrosamiento para que no se clave el alambre y debemos poner cuidado de no apretar mucho ni dejarlo muy flojo. La colocación de ramas mediante el alambrado debe realizarse tras el defoliado, entre la primavera y el otoño, vigilando las marcas del alambre en la corteza debido a la rapidez con la que engordan y crecen. La forma de emplear la poda como técnica de modelado en vez del alambrado es dejar crecer las ramas y podar en función de la dirección deseada (izquierda, derecha, arriba o abajo).

– Trasplante: Cada 1 ó 2 años en los ejemplares jóvenes y cada 3 ó 4 años en los más viejos, al comienzo de la primavera o tras un defoliado. Durante el trasplante conviene sanear bien cualquier parte de raíces podridas y podar las ramas no deseadas para reducir su copa. Hay que tener cuidado de no podar drásticamente las raíces durante el trasplante, podando sólo las raíces más gruesas y dejando las más finas. Si la poda de raíces es muy grande, convendría quitar hojas en la misma proporción que las raíces eliminadas. Entre la poda de ramas y el trasplante (o viceversa) debería existir un intervalo mínimo de tiempo para no acumular demasiadas operaciones agresivas a la vez, por ejemplo, 3 semanas. Es conveniente proteger el árbol después del trasplante durante un par de meses, situándolo en un lugar muy bien iluminado pero evitando la exposición directa al sol.

– Plagas: Araña roja, cochinilla, mosca blanca, pulgón y barrenillos.

– Enfermedades:

– Grafiosis del olmo: La principal enfermedad del olmo es la llamada Grafiosis o Enfermedad holandesa del olmo. Esta enfermedad ha asolado, y continua asolando, los mejores olmedos de toda Europa. Se trata de un hongo que obstruye los vasos conductores de savia capaces de fulminar al olmo en muy poco tiempo. La Grafiosis la trasmite principalmente un insecto (un coleóptero del género Scolytus) que se alimenta de la madera perforando galerías mientras transporta las esporas en sus patas presentando el tronco pequeños agujeros. No es el único insecto que perfora galerías en el tronco, así que estos agujeros por si solos no quieren decir nada. No se ha descubierto ningún remedio eficaz para combatirla, aunque sí se han desarrollado algunas variedades más resistentes. Parece que Ulmus pumila y Ulmus parvifolia son poco o nada vulnerables. Otras enfermedades que puede padecer el olmo son la Roya y la Abolladura de las hojas.

– Multiplicación: Por semillas. Esquejes tiernos o semileñosos, de unos 10 cm, al comienzo de la primavera. Acodo aéreo al comienzo del verano.

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